Ansiedad y estrés
Comprender qué alimenta el estado de alerta, relacionarte de otra manera con la preocupación y recuperar margen de decisión.
En consulta partiremos de lo que te preocupa hoy, sin perder de vista tu historia, tu contexto y los cambios que te gustaría conseguir.
Comprender qué alimenta el estado de alerta, relacionarte de otra manera con la preocupación y recuperar margen de decisión.
Revisar cómo te valoras, reconocer tus recursos y construir una relación más respetuosa contigo.
Identificar lo que sientes, entender su función y desarrollar formas más sostenibles de responder a emociones intensas.
Observar patrones que se repiten, comunicar tus necesidades y cuidar tus vínculos sin dejarte siempre en segundo plano.
Dar espacio a lo que atraviesas y encontrar una forma propia de transitar la incertidumbre, el duelo o una nueva etapa.
Comprender cómo experiencias pasadas siguen influyendo en el presente y abordarlas de manera gradual y respetuosa.
Estas áreas son orientativas. Si no sabes cómo nombrar lo que te ocurre, puedes escribirme y lo valoraremos juntos.
Te acompaño a comprender los patrones que mantienen el malestar y a desarrollar recursos aplicables a tu vida cotidiana.
Adapto el proceso a la edad y necesidades del menor, contando con la familia cuando su participación puede ayudar.
Trabajo por videollamada cuando esta modalidad resulta adecuada y facilita la continuidad del proceso.
Hablar de lo que ocurre es importante, pero no es el único objetivo. También observaremos patrones, probaremos nuevas respuestas y trasladaremos lo trabajado a tu día a día.
Damos contexto a lo que te ocurre y observamos qué factores lo mantienen.
Probamos estrategias y formas de responder que sean viables para ti.
Revisamos lo aprendido para favorecer tu autonomía fuera de consulta.
Puedes contarme qué te preocupa y valoraremos si mi forma de trabajar encaja con lo que necesitas.
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